Siento añoranza de mil recuerdos que son inventados, te recuerdo en mi casa, con luz tenue, sin prisas, sin gente. Con una suave música indefinida de fondo. Sin decirnos nada sencillamente mirándonos y palpándonos. Y mientras enredo mis dedos en tu pelo bajas la mirada poniendo esos ojos tan tuyos, haría lo inconfesable por entrar en esos momentos en tu cabeza para saber que pasa por ahí… aunque en este recuerdo juraría q estás bien.
Me viene uno más en mente… recuerdo una tarde de invierno, fría pero soleada tarde en una playa, una graaan y poco transitada playa, sentados a pocos metros del romper de las tímidas olas, donde después de tomarnos mutuamente el pelo durante un rato nos confesamos sensaciones y pensamientos secretos de la infancia mientras jugamos con nuestras manos entre la gruesa arena. No recuerdo q hicimos después, solo se que no olvidaré esa tarde.
Quisiera estar loco para gustarte solo un poco… y es cuando me doy cuenta que lo estoy, estoy loco por ti y quisiera remediarlo, pero no se como hacerlo. Menuda paradoja.
Te escribiría miles de paginas… aunque me retengo pq creo q no te entusiasma demasiado esto… pero es cuando me digo : “a quién no gustan las palabras dulces, las palabras hermosas?” además yo te veo así.. dulce, hermosa.
