Ese juego que tan difícil me resulta, que tanto se me resiste. Juego difícilmente argumentable, un juego idiota para idiotas. Y por eso nos ponemos hasta el culo de alcohol para catalizar la idiotez y así de ese modo todo nos resulte más sensato y cuerdo. Lo más triste es que funciona, lo de verlo más cuerdo me refiero… el juego se me sigue dando igual de mal. Pero sabes una cosa? que no me importa demasiado.